Manifiesto
URCI
Unión Revolucionaria Crítico-Intelectual
Prólogo
La idea central de este Manifiesto es: el régimen económico y político de la sociedad actual, y su derivada estructura, han caído en el totalitarismo y abuso mediante el control indirecto de los medios de producción, cada vez más privatizados y autocráticos. Como consecuencia lógica, tenemos un agresivo sistema, en el que las clases más bajas se ven obligadas a obedecer a la burguesía opresiva y aceptar las condiciones inhumanas de trabajo que esta les impone; de lo contrario, estas clases oprimidas no tendrían ninguna oportunidad de supervivencia en el mundo de las grandes empresas y negocios.
Lamentablemente, el capitalismo ha generado una sociedad con ideales de riqueza y lujos, alejándose de la justicia y cooperación. La competitividad es un importante factor: este pobre mundo está sobrecargado de humanos, que en su mayoría no respeta la naturaleza y trae consigo su propia destrucción, que no tienen conciencia de la planeación familiar, que desde su nacimiento viven muriendo. La humanidad ha perdido todos los valores y todos los ideales, creyendo que una vida productiva y cómoda es aquella en la que la palabra lujo predomina. Absurda es, incluso, su existencia, al no sentir y al no ser capaces de razonar sus propios razonamientos; a actuar como máquinas, por puro instinto de conservación y ambición.
Economía
Miseria. Eso es lo único que ha dejado el inestable sistema social en el que vivimos, en donde la libertad no es más que un concepto (un despojo de concepto, inclusive) y lo único que se quiere conseguir son intereses individuales, sobrepasando los derechos de los demás.
Pensemos en una sociedad equitativa, en la que aquél que produce es el mismo que gana; la sociedad mantiene su propio capital, alejándolo de cualquier intención mundana de riqueza personal; el gobierno no es una dictadura y un monopolio disfrazados bajo el manto de la benevolencia y de la caridad; en un sistema que no divida a la sociedad en estratos, dejando a los más pobres en calidad de basura humana. Buena ilusión es una sociedad así, totalmente contraria a la actual.
El pueblo ha tenido que enfrentar este absurdo y banal sistema; dañando su propia integridad y dejándose controlar por un mal gobierno que considera al proletariado como una clase más de trabajadores, campesinos, burgueses rebeldes o cualquier otro apelativo que ofende la dignidad del pueblo. Aún peor: el “Estado” es poco más que una mafia de corruptos, estafadores, malversadores y falsos políticos, con escasa formación académica y nula conciencia ética.
Quizá el pueblo esté cansado de tanta hipocresía y fatuidad, y por ello se aleja cada vez más de un modelo social equilibrado y justo: canaliza su cólera en el trabajo, cayendo en el consumo excesivo (como consecuencia psicológica) y alimenta el capitalismo. El mercado laboral, más competitivo, queda sobresaturado: los menos preparados (o, a veces, los más) no tienen otro remedio que el vandalismo para sobrevivir; agregando a esto que los salarios son ridículamente miserables y las gente debe buscar otro medio de obtención de ingresos, generalmente logrando un cansancio físico y moral, con consecuencias graves para la psique social.
El absolutismo parecía abolido; pero ahora está regresando lenta y sigilosamente, oculto tras una cortina de benevolencia y consumismo, controlando cada vez más la vida de todos los trabajadores. Es casi la dictadura perfecta, organizada bajo términos supuestamente democráticos, con la finalidad de controlar mediante el Mercado y la Bolsa. Parecería que entre más trabaje el pueblo, más dinero recibe; no obstante, no es así: las supuestas jornadas de ocho horas diarias son mal pagadas, y el maltrato es el pan de cada día.
La mayoría de la gente no está consciente de nuestras ideas, pero si supiesen que cooperando juntos y basándonos en las leyes más adecuadas para nosotros, podremos lograr un mayor desarrollo de la sociedad más humano y más equilibrado en términos de propiedad de cada individuo, y en una abundancia de trabajo permitiendo la gradual modificación de la sociedad hacia un bien común; en el que los desacuerdos se arreglan de manera democrática según la negociación colectiva, acompañada del diálogo no solamente personal, sino social.
Aquí es donde cabe recalcar la importancia de un apoyo mutuo entre sociedad y un posible gobierno colectivo, alejándonos mucho de una sociedad utópica, ya que nunca estarán en coordinación ambas partes; pero sí se puede llegar a un trato más justo y a una república federa representativa y democrática, en donde existe en todo momento la moral y ética en la política; y aunque el socialismo nos lleva un poco a este forma de pensamiento, ningún gobierno lo ha aplicado por falta de responsabilidad y preferencia al control totalitario, con un evidente enriquecimiento personal como objetivo.
Las mejores vías para lograr una sociedad más justa son:
1. El abandono de las ideas banales de riqueza.
2. Aceptación del concepto “según tu trabajo, tu recompensa”, con obvias compensaciones justas y humanas.
3. El gobierno no será más que un apoyo, no una obligación ni un opresor. (Hagamos hincapié en que, es evidente, la conciencia social debe ser limpia, sin necesidad de “molestar al prójimo”.)
Educación
La educación de nuestros días es cada vez más restringida hacia los alumnos, pues estos no tienen libertad que merecen; no muestra el amor y respeto que se tiene hacia los estudiantes; no existe la igualdad entre los profesores y alumnos; la división de sexo y la intervención de la iglesia es cada veces más notoria creando caos y conflictos en la sociedad.
Creemos que la educación cada vez es más coercitiva, por lo que el partido Unión Revolucionaria Crítico-Intelectual muestra los siguientes puntos en los cuales creemos que la educación será la mejor para el desarrollo de los alumnos:
*Los alumnos tendrán infinita libertad: creemos que los alumnos, al tener más libertad y menos restricción podrán aprender mejor al no tener presión y estrés.
*Cualquier actividad se realizará al aire libre: al tener contacto con la naturaleza se creará un equilibrio que llevara a una pasividad y respeto mutuo en entre los alumnos que llevarán a cabo con sus familias, generando una sociedad equilibrada
*Se instruirá el equilibro con el medio natural y social: se mostrará la igualdad que tenemos todos y que debemos respetar para ser una sociedad equilibrada; además de enseñar el respeto hacia el medio natural que nos brinda las materias primas con que vivimos.
*Se practicará la higiene personal y la salud: con una higiene y salud buenas la persona será pacifica y creará respeto ante los demás, reflejando igualdad.
*No existirán los exámenes ni calificaciones: creemos que los exámenes y las calificaciones no sirven más que para catalogar a las personas y acomodarlas en una jerarquía, lo que es intolerable en nuestra ideología. Al no existir cualquier objeto que catalogue a la persona habrá la igualdad que perseguimos.
*Se realizarán excursiones a campos de trabajo (industrias, hospitales, cárceles, etc.) como medio de aprendizaje: los alumnos, al escuchar las experiencias y comentarios de los trabajadores, aprenderán de los errores y los aciertos que estos cometieron, generando una idea de cómo llevar a cabo su vida.
*No asistencia obligatoria a clases: al imponer la obligación de asistir a clases estaremos imponiendo la voluntad del alumno del querer o no aprender, pues no existe ninguna autoridad que maneje a los demás.
*Igualdad entre mayores y menores: todos somos iguales, sin importar edad, sexo, religión, preferencia sexual, etnia, etc., por lo que no existe una superioridad ante los demás.
Estas son las medidas que generan alumnos con una alta felicidad provocados por el amor y respeto distribuido por ellos mismos sin ninguna autoridad en su educación.
La moral moderna
La sociedad moderna esta dominada por el capitalismo. La jerarquía social se basa en el poder adquisitivo de cada individuo; esto, por consecuencia, le brinda una posición social entre personas de su mismo nivel económico, un poder relativo sobre las personas que se encuentran en el mismo sistema y con menos dinero, y una reputación que debe conservar.
La ridícula importancia que se le ha dado al dinero ha provocado consecuencias profundas en la sociedad: Las personas con menos poder adquisitivo están imposibilitadas de obtenerlo, no se puede hacer dinero sin dinero. Tampoco pueden acceder a una educación reconocida -y no quiero decir prestigiosa pues hay excepciones como
Ante la imposibilidad de obtener dinero y prestigio dentro del sistema capitalista las personas buscan maneras alternativas de obtenerlos. El narcotráfico es un ejemplo de ambas situaciones. La cantidad de dinero “en movimiento” dentro del tráfico de estupefacientes es inmenso. Los líderes del narcotráfico tienen cantidades exageradas de dinero y de poder. Debido a su ilegalidad, el narcotráfico ha crecido de forma violenta entre la sociedad; el gobierno, al estar igualmente corrompido por esta ambición de poder y dinero, lo ha apoyado con sus corruptibles apéndices brindándole ahora un poder, podría llamarse, político. Otro ejemplo podría ser la delincuencia. Personas dañadas en la profundidad de su psicología por las mismas alteraciones de la sociedad que se ocupan de obtener beneficio afectando a otras personas, por ejemplo, secuestrando, robando, incluso asesinando, entre otros delitos. A veces forman mafias que se ocupan en obtener poder sobre cierta zona y sobre otras mafias cometiendo delitos. Usualmente las mafias están relacionadas con el narcotráfico, aunque también algunas personas pueden ser delincuentes por su cuenta sin pertenecer a algún grupo en específico.
Pero, por otro lado, las personas con dinero y poder no detienen su ambición. Siempre buscan tener más dinero y más poder sin importar las acciones que deban tomar. La mejor muestra de esta situación es el gobierno. Nadie en el gobierno puede ser honesto pues el mismo sistema de gobierno esta corrompido; fue creado y diseñado exactamente para beneficiarse a sí mismo. Las empresas, otro claro ejemplo, no reparan en los daños que puedan hacer a la naturaleza o a la economía de algún país. Poco a poco las franquicias forman monopolios y jerarquías dentro de su sistema: el poder de las empresas, ahora mundiales gracias a la globalización, reside en pocos individuos que se benefician del trabajo de millones de personas, de la sobreexplotación de los recursos naturales y del excesivo consumo de sus productos o servicios generalmente inútiles o irrelevantes. La gente con menos recursos también incurre en la corrupción aprovechando situaciones pequeñas, por ejemplo, aprovecharse de alguna persona para obtener algún beneficio económico, aunque pequeño, de una manera deshonesta.
Las demás personas, la gente honesta que no pierde sus valores por dinero, se mantienen pasivas. Si estudian, si cumplen con algunos de los requisitos y a través de su esfuerzo, pueden tener un alto nivel socioeconómico, pero solo podrán alcanzar una posición importante con las coincidencias adecuadas: conociendo personas con poder y principios o tener un talento extraordinario y explotarlo adecuadamente. Lo lamentable de este caso es que las personas así son una escasa minoría.
La mayoría de la gente, el bellísimo recinto de nuestra verdadera cultura, esta dominado por la suciedad capitalista. Les han hecho creer que el dinero mueve al mundo, pero es el mundo el que mueve al dinero; el hombre es el responsable del dinero y de la importancia que le brinda, no al revés. Aún así, los medios de comunicación han logrado hacer que la gente viva feliz en su austeridad económica, sin que pierdan la noción de la importancia aparente del dinero; se refugian en la religión o en la vida cotidiana. La televisión es el mayor cómplice del gobierno en cuanto al control de las masas. Podemos observar, en primer lugar, el monopolio que hay en cuanto a la audiencia con un 80% de televidentes observando la programación de Televisa, situación ilegal en muchos países, mientras el otro 19.5% observa TV Azteca, réplica del primer caso. Estas cadenas de televisión se ocupan de mantener enajenadas a las masas. Presentan la vida como “debería” de ser: gente con dinero, feliz y exitosa, gente sin dinero con problemas cotidianos resueltos por el “bondadoso” gobierno y gente adinerada con principios o por obra divina después de rezar un rato con lágrimas en los ojos. Pequeños negocios que empiezan de la nada y que resultan exitosos gracias a alguna imagen sagrada. Minutos después bombardean con publicidad…
Las pocas oportunidades y la nula difusión cultural impiden que el pueblo despierte ante esta situación, nos dejan dormir mientras nos alimentan con plástico y sabores artificiales. Aprovechemos la educación y hagamos algo al respecto. La violencia nos ha mostrado su rotundo fracaso en la historia, habrá que revelarnos culturalmente, con sabiduría. Esa es nuestra responsabilidad, crecer como humanos, o matarnos por dinero. El sistema capitalista debe desaparecer junto con este gobierno corrompido destinado a morir.
En virtud de la elocuencia y la veracidad innegables del presente Manifiesto, aprobamos todos los artículos y declaraciones mencionados. Por el bien del pueblo, y del mundo en general, apoyamos las propuestas y su consecuente [y pronta] aplicación.
No hay comentarios:
Publicar un comentario